jueves, 11 de diciembre de 2008

EL VIRUS MEDIÁTICO NOS DISCIPLINA
Al pensar en nuestras instituciones educativas actuales como instrumentos de control del Estado estamos buscando hacer un análisis más profundo y político al quehacer educativo institucional. Al menos esa fue la mirada que, especialmente Michel Foucault en "vigilar y castigar", hizo patente: junto a la cárcel, el manicomio y el hospital, la escuela ha sido constituída por la sociedad occidental como mecanismo o modo para disciplinar los cuerpos y las mentes de los futuros ciudadanos. La realidad es que en esta sociedad del conocimiento actual, son otros los modos de disciplinar a estas cuotas iniciales, otras son las formas de alejarlos de la realidad, de aquello que sus sentidos deberían permitirles acceder a las neuronas. Hoy esas mismas neuronas son invadidas, colonizadas, por imágenes y sonidos producidos a muchos kilómetros de distancia. Sus oídos son audífonos que no escuchan gritos de dolor de los miles de desaparecidos o mutilados o hambrientos o necesitados que pueden estar a su lado, hoy se conectan en directo con el "ay hombe" de la nueva ola de intérpretes del vallenato o el "no hay pa nadie" de los reguetoneros dominicanos con sus "profundas vivencias" sobre el amor y la afectividad de hombres y mujeres... Si es por el lado de la imagen, el nervio óptico está en contacto directo con monitores de plasma o micro pantallas de I pods que nunca presentan huelguistas, marchas de protesta, bloqueos de vías principales o grupos familiares (antes desplazados hoy migrantes) que han sido favorecidos con su propio andén de vía principal para que desde allí, pidiendo limosna, disfruten las ventajas de esta seguridad democrática, benemérita solución a todos los males de este país. Por el contrario, allí hay modelitos de pasarela y músicas de moda, cinematográficamente estudiadas para que impacten con sus múltiples colores y efectos especiales: "na hay pa nadie..." A la siguiente reencarnación de Foucault se le vaticina un arduo trabajo para entender que los mecanismos de control ya no se encuentran intramuros sino volando, cual virus aeróbico que se conecta donde haya un bluetooth o un receptor de señal (preferiblemente inhalámbrico). Este postcapitalismo ha convertido en una muy lucrativa industria la alienación mediática: ahora pagamos por ser alienados, que el gordito santa, en el polo Norte(américa) o en Beiging y sus alrededores se alisten para el festín navideño, tendrán que cargar muchos micro(soft)chips para satisfacer a tan refinados gustos de esas listas inocentes que ya no serán dejadas al lado del pletórico árbol navideño... es posible que google ya tenga preparada la dirección web donde dirigirse para las justas comerciales que se avecinan...
Etiquetas: educación crítica, educación y control
Etiquetas: educación crítica, educación y control
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)